Metodología

El Atlas de la Resistencia adopta un enfoque de humanidades digitales en el que el análisis espacial, la visualización de datos y el diseño de interfaces nativas digitales son formas críticas de interpretación. Lejos de ser meros soportes técnicos, estos elementos configuran activamente el marco analítico de la plataforma y los argumentos que planteamos sobre la relación recíproca entre la transformación urbana y la producción cultural.

Trabajamos en esta dirección a través de varias prácticas metodológicas interconectadas:

  1. Cartografiar espacialmente la actividad cultural
  2. Interrogar la producción, los límites y las implicaciones de los datos
  3. Presentar esta investigación en una plataforma interactiva y abierta al público
  4. Construir este conocimiento de forma colaborativa y en diálogo con las comunidades locales

Aportaciones

El Atlas de la Resistencia realiza tres aportaciones principales a los estudios culturales ibéricos y a los estudios urbanos. En primer lugar, propone un modelo metodológico que integra el análisis espacial con SIG y la lectura atenta de textos culturales, y sitúa la resistencia como práctica a la vez espacial y estética. En segundo lugar, concibe la visibilidad como objeto y como método: examina cómo distintas formas culturales disputan los regímenes de representación y, al mismo tiempo, redistribuye la visibilidad a través del propio diseño de la plataforma. En tercer lugar, desarrolla un modelo colaborativo y participativo de investigación en humanidades digitales basado en la cocreación, la autoridad interpretativa compartida y prácticas éticas en el uso de los datos.

Transparencia y ética

El Atlas de la Resistencia se basa en un compromiso con la transparencia, el uso ético de los datos y el acceso público. Todos los conjuntos de datos incluidos en la plataforma proceden de fuentes de acceso público, en consonancia con los principios de apertura, reproducibilidad y rendición de cuentas de las humanidades digitales.

Trabajar con datos públicos implica también trabajar dentro de sus límites. La disponibilidad de datos es desigual entre instituciones: algunos registros están incompletos, tienen formatos inconsistentes o no están disponibles en formatos legibles por máquina. Estas lagunas condicionan tanto lo que puede visualizarse en la plataforma como nuestra interpretación de la transformación urbana. En lugar de tratar estas limitaciones como obstáculos puramente técnicos, el proyecto las hace visibles como parte de su marco crítico y muestra cómo la disponibilidad de datos refleja sistemas más amplios de gobernanza y de representación.

Fuentes

El Atlas utiliza datos de instituciones estatales, autonómicas y municipales, entre ellas el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Catastro, el sistema catastral oficial de España, que ofrece información detallada por parcela sobre usos del suelo, características de los edificios y estructura de la propiedad.

Además de estas fuentes, el proyecto incluye un archivo cultural elaborado por el equipo de investigación en colaboración con artistas y colectivos del barrio. Este archivo reúne materiales que a menudo no recogen los conjuntos de datos institucionales y amplía las formas de documentar y comprender la vida urbana y las respuestas culturales.